El Automóvil Club Alemán (ADAC) aconsejó a los futuros compradores de coches de segunda mano que revisen meticulosamente el kilometraje, ya que este es un factor determinante para el precio. Los expertos alemanes advierten que a menudo se manipula el cuentakilómetros, lo que puede indicarse por las siguientes señales:
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Huecos en la documentación Los lecturas del kilometraje deben aumentar de forma lógica en las facturas de mantenimiento, informes de inspección y etiquetas de cambio de aceite con el tiempo. La existencia de lagunas en los documentos o registros de distancias inusualmente bajos durante ciertos períodos debe generar sospechas.
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Estado general El estado general de los asientos, el volante y la palanca de cambios debe corresponderse con el kilometraje. Sin embargo, el grado de desgaste puede depender del uso; los trayectos cortos y frecuentes aceleran el desgaste incluso con poca distancia, mientras que los coches que han recorrido largas distancias en autopistas pueden mostrar un deterioro menor.
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Verificación de los registros de servicio En general, los expertos alemanes recomiendan revisar los registros de servicio, que incluyen lecturas de kilometraje. Estas lecturas no deben superar el número que aparece en el salpicadero, y se debe exigir la confirmación de la distancia real recorrida.