Expertos del Fondo Público de Seguro Médico de Alemania han afirmado que las sustancias amargas estimulan el sistema digestivo, lo que ayuda a regular la sensación de hambre. Explicaron que los efectos saludables de las sustancias amargas incluyen: estimular el apetito, aumentar el flujo de saliva, mejorar la producción de jugo gástrico, aumentar la producción de bilis para facilitar la digestión de grasas y estimular la actividad intestinal. Algunas sustancias amargas aumentan la producción de insulina. El fondo también señaló que las fuentes alimenticias de sustancias amargas son: vegetales de ensalada como la alcachofa y la rúcula, la col y la col de Bruselas, vegetales verdes como la col rizada o la espinaca, especias 'amargas' como la cúrcuma, las semillas de mostaza, el tomillo y la canela, las alcachofas, el jengibre, las aceitunas y las berenjenas, así como el café, el té de melisa, el té verde y el jugo de toronja.
Las sustancias amargas mejoran la digestión
Expertos alemanes han explicado cómo los alimentos amargos afectan al cuerpo. Estimulan el apetito, la producción de jugo gástrico y bilis, y ayudan a la digestión de grasas y al funcionamiento intestinal normal.